Hace demasiado tiempo que Nak no sueña con cuchillos y espejos,parece que prefiere llenar de sonrisas cálidas y caricias despistadas los argumenntos de sus noches.
A pesar de ello las sábanas siguen estando gastados y el despertar es siempre torpe,difícil y lejano.
Nak abre lentamente los párpados y deja que la luz sucia de otra mañana de pesadilla emborrone sus sueños de algodón.
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