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miércoles, 7 de enero de 2026

Nak 533.0 (Fatum revisited)

El Océano se intuye en los olores y las miradas; se deconstruye un amanecer hipnótico. Ciudadanos y metronautas desayunando sus mentiras mientras aguardan en la estación.

La mañana sorprendió a Nak pintando una sonrisa falsa en un mediodía de ciencia ficción. Las señales se mostraban por toda la ciudad: ñandúes polacos señalando al oeste, el Ruysm crecido con aguas de color magenta, ululadores de los pantanos danzando en círculos, muchachas pálidas buscando oficinistas díscolos, el Océano devorando surfistas...

En la terminal del ferrocarril aéreo se acumulaban despedidas en sórdida hipocresía. La noche, finalmente, le sorprendió arrancando pesadillas de su almohada, tal como habían anunciado todos los signos.




domingo, 7 de diciembre de 2025

NAK 531.0

Desde el tranvía amarillo Nak ve la marea de gente aboyando en un mar de asfalto. El Ciudadano gordo, repantigado en el asiento contiguo clava el codo en el hígado de Nak. Las luces desvaídas de la ciudad sucia, maloliente. Los ñandúes polacos, asustados, se refugian de la lluvia en los soportales oscuros.

Nak se pregunta hasta donde podrá resistir está exhibición de carne con ojos, hasta donde le llevará este carrusel absurdo con olor a sudor y pies. Las pantallas de MundiVisión retransmiten las decapitaciones semestrales. Nak aprieta con fuerza un recuerdo en su abrigo raído, teme que salga disparado en cuanto se abran las puertas del tranvía. Pasa un aerodeslizador sobre las cabezas de los oficinistas estresados que agachan temiendo perder sus cabezas.

Afuera ha dejado de llover. Nak camina hacia ninguna parte con la esperanza de no llegar jamás.






lunes, 13 de octubre de 2025

Dreams never end 3.0

   Nak se despierta de su sueño y todavía se pregunta dónde dejó Molibdeno su  gastada cazadora de cuero. Las penúltimas imágenes de la pesadilla recurrente pegadas a sus párpados. Los vasos con restos de licor, los cigarrillos mentolados de cualquier desconocida que Molibdeno embaucó en el último bar a punto de cerrar.

Nak cree despertar de su sueño y todavía se pregunta quienes son Honic Grobe o Lichtte Pik. Se pregunta quien narices dejó una tarjeta en su buzón con unos labios pintados y un mensaje en un idioma irreconocible.

La mañana se arrastra entre resaca y dolor, entre desesperanza y retortijones. Afuera aúlla el viento y sigue pasando el eterno tranvía amarillo con sus agobiados oficinistas, sus jóvenes risueñas y los soldados de permiso.

-"Quizás todo sea un mal sueño" se dijo Nak, Molibdeno le guiñó el ojo sugiriendo "A lo mejor es una buena pesadilla".


viernes, 26 de septiembre de 2025

Sin palabras

El silencio devora los recuerdos de los gestos y se lleva las memorias de las caricias. Pero para Nak existe algo peor que el silencio: las palabras hipócritas y frías revestidas de falso cariño. Esas palabras arrojadas como comida a los patos famélicos del estanque. Palabras que justifican relaciones de poder. Palabras que, tras su apariencia meliflua, esconden veneno.

El silencio ocupa demasiado espacio y Nak hoy no tiene fuerzas para aullar.




jueves, 21 de agosto de 2025

Nak 529

                                   Noches cálidas tan falsas como los gestos frívolos de las jóvenes que esperan los tranvías seduciendo a los Ciudadanos orondos y patéticos. Los oficinistas andaban sin rumbo aferrados a sus carteras de piel demasiado gastadas. En algún lugar de la ciudad ululaban los ñandues polacos en época de celo; en realidad toda la ciudad estaba en época de celo.

                                   La noche abrazaba a Nak, le mecía; le dejaba la mente vacía ,tanto como los vasos que se alineaban frente a él en la barra sucia de ese bar. El bochorno se aferraba a los cuerpos y Nak deseaba que no terminase el ritual del apareamiento, que se alargase hasta los amaneceres cíclicos, hasta las mañanas resacosas, hasta esas tardes ociosas de sabor a sexo y sal.

                                 Nak se sumió en sus pensamientos y dejó que otras manos le llevasen al final de sus deseos. Olía a océano y a mentira y eso comenzaba a gustarle.

 







  












martes, 12 de agosto de 2025

Nak 528

Nak flotaba Sombras. Pensamientos rotos. Fragmentos de naufragios; restos de huidas, de derrotas.

Ecos. Voces distorsionadas. Gemidos. Memoria del abismo. Lluvia, tranvías, oficinistas de mirada perdida y Ciudadanos borrachos.

Y entonces, lo vio. No era él. Lo miraba. Sin rostro. 

Nak entendió. No estaba solo. Nunca lo estuvo.


El abismo no era vacío. Era espejo.



viernes, 8 de agosto de 2025

Nak al otro lado

                    Nak deambulaba por aquellas estancias desconocidas. Humedad, silencio, frío. Anaqueles repletos de libros con extrañas cubiertas de colores indescifrables. Tomó uno al azar.

"Penumbra. Sábanas revueltas. El aire tibio. Huele a mentiras, sexo y madrugada pegajosa  Nak está tumbado de lado, mirándola, No hay música. Se puede intuir el rumor de la calle en la que  pasa algún tranvía cargado de oficinistas alcoholizados.

—No pensé que esto pasaría —dice Nak, sin dramatismo.

—Yo tampoco —responde ella, con una sonrisa tranquila.

Silencio.

—¿Estás bien? —pregunta él.

—Sí. Sorprendida. Pero bien.

 —¿Sorprendida por qué? 

—Por mí. Por ti.

Nak asiente.

—¿Te arrepientes? —pregunta .

Ella lo mira. No aparta la vista. Irónica ,lejana ,triste;casi traslúcida;tan espectral que causa ternura.

—No. 

—¿Y te asusta? 

—Un poco. Pero menos de lo que pensaba.

Silencio. Incluso se han detenido los relojes y los trolebuses.

—¿Por qué no pasó antes? —pregunta Nak.

Ella suspira.

—Porque no me atrevía. Porque tenía miedo. Porque tú estabas demasiado cerca y yo… demasiado lejos.

—¿Y ahora?

—Ahora estoy aquí. No sé por cuánto tiempo. No sé si puedo prometerte algo. Pero estoy aquí, en Weisland.

Nak se incorpora un poco. Le acaricia el pelo.

—No quiero promesas. Solo verdad.

—¿Y cuál es la tuya?

—Que te he querido mucho tiempo. Que no sabía si era obsesión, deseo... .por primera vez, no me duele estar contigo.

Ella sonríe. Le besa .

—Yo también te he querido. A mi manera. 

—¿Y ahora? 

—Ahora quiero saber si puedo quererte sin miedo.

Silencio largo. No incómodo. Profundo. 

—¿Y qué hacemos con esto? —pregunta Nak.

—Lo vivimos. Sin prisa. Sin culpa. Sin esconderlo.

Nak se tumba de nuevo. Ella se acurruca contra él.

—¿Sabes? —dice ella—. Pensé que si alguna vez pasaba esto, me rompería. 

—¿Y? 

—Me ha reconstruido."

No quiso seguir leyendo, Nak cierra el libro.Camina otra vez sin rumbo por esas estancias esperando despertar algún día o que,simplemente,alguien vuelva a poner el libro en su lugar.




Nak 527

                   

          Relamiéndose las heridas. Disfrutando del sabor de la sangre y la saliva. Deleitándose con su dolor. Delirio masoquista entre sombras, reflejos y espectros. 

         Lo que nunca fue. Lo que no es .Lo que jamás será. Ahoga sus carcajadas en tragos de ginebra caliente  mientras los demás se diluyen ante sus ojos, se funden con las paredes y la música no deja de atronar en su cabeza.

       Sigue sin cerrar, pero ya no duele: quizás nunca dolió, quizás allí, en el fondo de sus pesadillas, Nak pueda encontrar algún resorte, alguna clave que termine con su ansia.





lunes, 24 de febrero de 2025

Dark dream.

Los abismos no avisan: surgen ante sus pies reclamando su botín. Las simas aguardan que se precipite en sus  negras fauces. Nak piensa que es muy fácil dejarse arrastrar, abandonarse en las garras de la oscuridad sintiendo la caricia fría de lo desconocido ,relajarse con el silencio que precede al fragor del impacto contra aquello que aguarda al otro lado.

No avisan; sin embargo tenía todas las señales indicando lo que sucedería y que ,en alguna madrugada, aquel sueño no terminaría con un despertar agitado y un jadeo  espasmódico.




martes, 31 de diciembre de 2024

Balances

 Señoras ,que no son estupendas, siendo muy peliculeras con asquerosos Ciudadanos  de abultado vientre granujiento que intentan follarlas al ritmo del penúltimo DJ borracho. Gimen y se remueven en paroxismos casi cómicos. Un fingimiento tan estúpido como inútil , pues todos saben que  la temporada del ñandú en celo ha pasado hace ya tiempo.

Sus gritos se pueden escuchar en esas noches húmedas, frías y desoladoras que abundan en Weisland y en las pesadillas recurrentes de Nak. 

Nak apunta los fingidos orgasmos en una vieja libreta y bebe, lentamente, un vaso de ginebra aguardando que ,alguna vez, cuadren los balances.



lunes, 30 de diciembre de 2024

Nak 526

   Las caras sonrientes  de esos desconocidos inquietantes en fotografías descoloridas. El tic tac demente de los relojes que se apresuran a tocar 14 campanadas en mitad de esta noche húmeda. El aterrador sonido de las páginas del almanaque al caer sobre el piso sucio de la cocina. La imagen de la pantalla del reloj vista de soslayo porque se teme conocer el dígito final.

El penúltimo trago compartido con Molibdeno. Al final de la barra, una mujer de ojos verdes afila siempre la misma navaja mientras les sonríe.




sábado, 28 de diciembre de 2024

Nak 525

 Olor agarrado a las fosas nasales, a la garganta. Humedad acampando en el cuerpo, asentada en los huesos, enseñoreándose en  las articulaciones. 

Acurrucado en un rincón Nak se refugia del frío y de las pesadillas. La noche empapada de derrotas y mentiras reclamaba almas perdidas y cuerpos rotos. La habitación se encogía entre manchas oscuras y el vaho. 

No había ni escapatoria ni esperanza...y el reloj se había quedado encallado en la hora de las desdichas.




jueves, 26 de diciembre de 2024

Nak 524

Maldice el momento en el que Molibdeno decidió deambular por los callejones oscuros de Weisland buscando sombras y persiguiendo gestos de jóvenes de ojos tristes. Maldice el momento en el que los bares cerraron y se perdieron los anhelos, los sueños y las caricias furtivas .
Nak maldice todos esos momentos y aguarda que el amanecer borre todos sus recuerdos mientras se aferra a la penúltima copa de ginebra.





martes, 24 de diciembre de 2024

Nak 523

 El atronador sonido de las palabras al otro lado del receptor. La tortura de ese rumor que martillea en la que había sido una tarde sosegada al ritmo de la brisa del norte.

Nak quisiera poder esconder la cabeza, taparse los oídos para abstraerse de las señales que venían cabalgando en las olas oscuras de un Océano desatado. Nak  huía de los vocingleros Ciudadanos y de los aullidos de los oficinistas desesperados; pero todos los intentos eran inútiles y los sonidos le perseguían en todas las pesadillas hasta que los fríos del amanecer le golpeaban el rostro.






 

Nak 522

 Ataúd cotidiano, contenedor de pesadillas, basurero de sueños ,encrucijada de madrugadas y sepultura de deseos :el triste jergón abrazaba a Nak mientras el Océano seguía tragando incautos jóvenes que perseguían atardeceres imposibles.




viernes, 20 de diciembre de 2024

Nak 521

  Las mañanas de bostezos y sueños atrapados en el espejo. Los mediodías de sol bobo y cerveza caliente. Los atardeceres púrpuras y los paquebotes que eluden la línea del horizonte. Las noches de alcohol barato y juegos de espejos.

Y así, Nak, se refugiaba en una liturgia monótona hasta que Molibdeno pateaba un ñandú polaco o un Ciudadano vomitaba sobre el suelo repleto de serrín y todo volvía a sr casi perfecto; como una sinfonía de Mozart o una bofetada de una muchacha demasiado borracha.




miércoles, 18 de diciembre de 2024

Nak 520

La incógnita de una sonrisa. El sabor ácido de lo que parece prohibido.

Nak observa y se deja llevar por la música. Lejos se suicidan los amantes que jamás se conocieron.

"Acércame al centro" masculló Molibdeno mientras se palpaba el cuerpo.

Creía que le habían disparado una salva de miradas cargadas de desaprobación. La sirena de la ambulancia rasgaba la noche y atropellaba a los ñandúes polacos cegados por las luces de emergencia.

"¿Has visto a los demás?" Era la pregunta que seguía sonando en su cabeza mientras buscaba su falsa cabellera morena entre la multitud que se arrastraba hacia el océano.

Nak sintió aquel aliento frío en su oreja mientras los sabores se agolpaban en un ocaso repleto de naufragios y el hospital se negaba a aparecer en su sueño.




miércoles, 11 de diciembre de 2024

Nak 518

 

                Querer no es siempre poder. Perseguir el objetivo sin descanso hasta la extenuación no es siempre sinónimo de alcanzar el éxito. Resistir no implica vencer, Luchar dejándose el último aliento no es indica que el motivo haya sido noble.

Nak escuchaba la perorata del Ciudadano borracho pensando en dientes rotos y en  la hermosura de los cementerios .




martes, 10 de diciembre de 2024

Naufragando

 El paquebote se perdió en un atardecer de sueños de baratillo mientras Nak  se ahogaba en un océano plagado de bostezos .





jueves, 5 de diciembre de 2024

Nak 517

Las noches, a pesar de lo que desea Nak, tienen final, un final abrupto y violento frente a cualquier espejo que le devuelve esa imagen ajada y derrotada que tanto desprecia.

Los amaneceres, a pesar de lo que imagina Nak, comienzan con diablitos bailando sobre el sol bobo que rasga ese océano tan manido.

Nak apenas consigue arrastrarse hacia la luz  mientras las muchachas ,en las ventanas, ya no cantan viejas tonadas.