viernes, 21 de agosto de 2026

Regret

 Muchos años aguardando, manteniendo el deseo a flor de piel buscando el pequeño gesto que le hiciese tener media esperanza y un cuarto de oportunidad. Años atrapado en el gris metálico y la sonrisa, soportando puyas y jugando fatal ,sabiendo que esos dados estaban trucados y que la banca siempre gana.

Años guardando como tesoros inútiles unos besos robados que nada significaban. Años recorriendo miles de kilómetros para darse cuenta de su inocente esperanza, años intentando construir un imposible añadiendo gotas de escasa complicidad , escuchando historias que solo hacían estrías en su alma, mendigando palabras para acabar recogiendo los pedazos de su autoestima entre los contenedores de basura. 

Años de noches de verano sentado en la acera compartiendo cerveza para sentir su gris metálico, y tener ese instante antes del amanecer. Hasta que en una madrugada de conversaciones banales  cayó el telón que cubría su vida mentirosa.Eufórico, notó por primera vez su mirada gris suplicando que la llevase con él. Leyó su mirada acerada ,ella consintió sus caprichos,se plegó a todos sus deseos ,y la dejó en mitad de otra noche insignificante, rodeada por sus amigas: Prepotencia, Indiferencia, Interés y Cobardía.


jueves, 20 de agosto de 2026

Por quem Não Esquecí

Fingir. Mentirse. Aferrarse a ese gesto, a la caricia que no está.

Miradas. Alguna palabra, quizás un guiño. El galán de noche jamás volvió a oler igual. Encuentros nada fortuitos. Un ombligo. Piel morena. Busca en su piel las marcas y solo ve noches de verano, carreras alocadas y besos sin despedida.

Lluvia en los cristales. Tabaco. Los largos inviernos. Las cuartillas emborronadas. Madrugadas de soledad impostada. La espera tan larga, la condena tan dulce. Quimera, cuentos de hadas y brujas que nunca son buenas. Lluvia en los cristales y la promesa de hermosos atardeceres de otoño. Cartas que nunca son respondidas. Medias verdades. Viaje iniciático: borra esa estúpida sonrisa. Realidad de pensión de medio pelo, El metro. Las reglas cambian porque nunca hubo juego. Un túnel, un tren que parte hacia otras torturas, hacia otros mares.

Anclado en una ficción, aferrado a falsas señales, alimentándose de las migajas de lo que nunca fue. Sin voces, sin caricias y el olvido que nunca llega.


I Know It's Over

Fuegos artificiales solo para ellos. Las farolas lamen la chapa del automóvil. Sombras refugiándose en los soportales. La luz tenue del salpicadero. Voces que ya no reconoce. Gestos ambivalentes,intercambiables crípticos.El aliento acaricia el cuello. Tan cerca la piel.El espejo retrovisor devolviendo una imagen distorsionada. Lo que aguardan es  todo o es nada; lo que tienen les parece suficiente, siempre o hasta que deje de serlo.

Un eslabón intransferible. Sobre esto construirán un artefacto tan imperdurable como inútil, tan desequilibrado, intermitente y efímero como esa piel que se deja acariciar. Un latido recorre toda la ciudad, solo ellos reconocen la señal. Un roce. El caleidoscopio del ritmo. Carrusel averiado y caballitos desbocados.Espejos rotos y reflejos dorados.

Signos que descifran mientras revuelven los cubitos de su copa. Un lenguaje propio y un destino tan banal, tan predecible. Prefiere no saber,deja que la corriente le arrastre a territorio conocido, deslizándose en paralelo, elucubrando un final  mientras el amanecer funde a negro.








martes, 18 de agosto de 2026

It Doesn't Have to Be This Way

A veces es solo el gesto de rascarse la oreja. Esa chaqueta de colores imposibles. La fisonomía de un joven y asombrado Joseph Cotten. Auténtico principiante. La elegancia sin esfuerzo. La llana generosidad.

La playa en los mediodías resacosos. Las gafas de sol. El agua fría del Océano. Aventuras imaginadas. Sucesos reales. Preguntas trascendentes. Un precursor. La tendencia sin pretensiones. La sonrisa fácil y la mente rápida.

Otros lugares, otras maneras. La referencia en tardes grises y noches en galerías atestadas de bares, en extrañas noches sorteando presencias camufladas en guardapolvos grises.

Bonhomía de manual. Columna sobre la que se sostenía el armazón colapsado. Recuerdo de días pasados, certeza de años perdidos.


Pretty vacant

 Yates cabeceando en el muelle. El malecón espera. Ritual de beber a morro de una botella de vermut blanco. La terraza de bar. Las jarras de cerveza. Gafas de sol e impecables polos. Observando la fauna de veraneantes. El paseo vespertino de vanidad e hipocresía

No importa. Alejados de la morralla. Postureo hedonista. Mirando por encima del hombro con hastío y suficiencia. Siempre hay lugar para otra cerveza. Juegos de palabras que ellos creen brillantes. Los elegidos para liderar noches cálidas, los guías del rebaño. No importa, son tan elegantes que las modas no les alcanzan.

Sentados apurando las copas. Señalando imperfecciones. Susurrando críticas. La tarde se derrumba: colores chillones, vestidos cortos y pieles bronceadas. Ponerse en movimiento para nadar contracorriente. Evitan el contacto no se vayan a ensuciar sus inmaculadas ropas. 

Les ves, sigues bebiendo cerveza y todo te da igual.