lunes, 31 de agosto de 2026

The Boy with the Thorn in His Side

 Fueron noches largas. Verano. El aroma a galán de noche. La cerveza fresca. Las miradas. Fueron noches de música en garitos, charlas intrascendentes, de copas compartidas, de aguardar el amanecer. Apurando todos los minutos, aspirando todos los colores y bebiendo todos los olores.

Noches sin fin. A veces era un destello extraño, otras un reflejo en un espejo. Allí estaba, como si no quisiera molestar. Gafas de cristal grueso. Un parapeto. Allí estaba, con media sonrisa, con un vaso de cerveza en la mano. La música. Siempre la música. Arisco y tímido. A veces era un intercambio de miradas, otras eran largas conversaciones sentados en la acera. Sonidos recurrentes y miradas; madrugadas sin gallos.

Jugando al ratón y al gato. Buscando sin encontrar. Buscando sin saber que, en realidad, era tan fácil como escuchar esa canción. Alguna tarde extraña y descabalada. Más noches de cercanía y juegos de palabras. Ojos y jamás manos. Vulnerable y esquivo.

Llegó el momento. Acercarse hasta quemar. Terreno neutral. Un lugar desconocido. Solos, ni siquiera la música. Hablando. Grandes planes. La mirada mantenida. Unas manos que retiran las gafas. Esos ojos. Esa canción. Los ojos suyos para siempre.


domingo, 30 de agosto de 2026

Graveyard Girl

Luz en una mañana fría. Palidez. La sorpresa. El regalo. Travesuras. ¿Has visto el guiño? Trastienda. No son disfraces.Autoafirmarse y marcar tendencia.Esa mirada de azul profundo.Al alcance de la mano y escurriéndose entre los dedos. Más que una presencia, menos que una caricia. ¿Quién no necesita estar hechizado?

Aguardar el próximo episodio. No hacer preguntas porque no te va a gustar la respuesta. Esperar la próxima revelación. Pasar a ser un auténtico creyente de esa religión nueva. Siempre hay espacio para otra vuelta de tuerca. Siempre hay lugar para esa pirueta. ¿Acaso no nos gusta la gimnasia mental?

Susurrando al oido. Olvidarse de consejos. Una canción compartida. La barra de un bar. Carreras en el metro. La policía. Una foto divertida. Terreno peligroso y resbaladizo. No atreverse. ¿Quien es el valiente?

Desde el ascensor.Un penúltimo cruce de miradas. Desaparece entre la bruma. Quizás jamás haya estado aqui, quizás nunca hubo esa canción. Se esconde entre las sombras y todas esas fotografías deben ser falsas. ¿Acaso lo dudas?


martes, 25 de agosto de 2026

True Faith


Otra noche ¿o es la misma repetida en bucle? Sentir el vacío en las tripas, el vértigo ,el ansia por llegar más lejos, la emoción en la punta de los dedos, la ilusión de lo conocido ,de lo nuevo, de lo extraño; disfrutar con cada giro del camino, agarrarse en cada curva sin temor a derrapar.

Comenzar en cualquier lugar. Una mirada brillante, una frase acerada, un gesto enigmático. Saltando, corriendo; sin objetico fijo. Hacia las luces, hacia las sombras; eludiendo pactos, sellando alianzas. Apurando ese cigarrillo. Buscando otra copa. Sin sed, con hambre. ¿Acaso no somos todos lobos? 

La barra. La fauna acodado en ella. Humo, sudor, voces en grito y deseos de susurrar al oído. Buscar el roce. ¿Casualidad? Aquí no hay espacio para la casualidad. La búsqueda comienza desde que comienza el atardecer. No hay caminos que recorrer. No hay metas. ¿Quién sabe dónde terminaremos?

Hay retazos de conversaciones. Lenguas trabadas. Mejillas arreboladas. Ojos inyectados en sangre. Narices rojas. Puertas cerradas en los baños atestados. La música a volumen hiriente. Sentir las notas en el plexo solar. Duelen las piernas. Seguir bailando. 

Desear el deseo. Buscar esa mirada, tomar esa mano, escaparse por el atajo, dejarse llevar, empaparse de fluidos. Reírse al ver salir el sol en habitaciones desconocidas en las que alguien ha hecho colección de botellas vacías. Reírse al verse reflejado en el espejo y saber que otra vez te has abandonado.


domingo, 23 de agosto de 2026

Time to Pretend


Juntos. Separados por tantas cosas y sin embargo tan cerca en lo esencial. Codo con codo. En silencio. Parecidas obsesiones.

Caminos convergentes. Colaboración impuesta. Desconfianza. Apuntado todo en la libreta. ¿Improvisación? No nos engañemos.

Fueron mañanas compartidas, información desvelada, sorpresas en forma de fotografías y titulares. No había aristas que limar, solo capas que ir retirando; no dejaban lugar para fingir, no era un estúpido juego de espejos ni una charada. ¿Acaso le interesa a alguien más ese dato estúpido?

Complementos. La madurez. La juventud. Avanzando. ¿Alguien se pregunta hacia dónde? Qué más da. Datos. Aprender. Bidireccional. Enseñar. Absorber. Pequeños regalos. Una canción, un libro; tal vez un lugar donde desayunar. Grandes propuestas. Confidencias. Confesiones. Ampliando el terreno conocido. 

Hasta que cualquier mañana se reconocen en el otro y se saben de una misma especie, escasa y peculiar.


sábado, 22 de agosto de 2026

Nowhere Girl

Alamedas con árboles raquíticos. Noviembre. Llueve, siempre llueve; no deja de caer agua desde el cielo. Levantar los ojos al cielo buscando una grieta por donde se cuele un rayo de sol bobo. Una bóveda gris que se funde con un Océano oscuro como el vientre de la noche.

Mañanas de humedad, de silencio, de gotas contra los cristales, de verborrea, de café recalentado,de hastío. Mañanas de querer esconderse entre la niebla. Correr por la playa vacía sintiendo el viento helado en la cara. Compartir un cigarrillo. Meter las manos en los bolsillos, agachar la cabeza para camuflarse entre la masa. Autobuses desvencijados y olor a cerrado.

Siempre la espera. La espera a que termine el día, a que se acabe el temporal, a que llegue el último vinilo indie, a que este sábado por fin suceda algo. Tardes tristes de cerveza caliente y licor barato. Presagio del itinerario nocturno: el bar destartalado ,el pub oscuro y triste, la discoteca donde bailar hasta caer reventado bajo la bola que gira y gira.

Mientras afuera sigue lloviendo y ese disco aún no ha llegado.