El juego. Los contrincantes.El estadio. Renegar. Jurar que será la última vez.No volver a caer en las trampas tan conocidas,tan deseadas.El rival siempre preparado, aguarda el próximo movimiento. La aproximación tan burda y manida que solo causa risa.
El suplicio de Tántalo.Cerca no es una distancia. Los hilos siempre en sus manos.La cuerda bien sujeta.No poder evadirse,no querer escapar y no desear que termine.Nudos de costumbre y consentimiento. Aprieta la cuerda.La marioneta gira y gira.
Esperanzas vanas en sus pequeños gestos. Sus signos llegan envueltos en ruido. Ese instante en el que no se piensa y se siente el vacío en las tripas. Llegaron los silencios. Relegado. Palabras mentirosas con sabor a miel. Caricias de atrezo. Sin excusas ni perdón abjurando de sus creencias mientras se pavonea frente a él mostrando sus trofeos.Encuentros desiguales de mirada y piel. Bebiendo sus palabras. paladeando su gesto,aguardando lo que nunca llega,deseando entregarse sin condiciones.Pagando la cuenta del restaurante y caminar cabizbajo a su lado.
Regresar al ritual de las humillaciones. El títere deslabazado en un rincón. Hay un hilo del que tirar,hay una posible última pirueta;siempre existe el último baile y a eso se aferra mientras sigue sintiendo los hilos tirando de su corazón.