sábado, 31 de enero de 2026

THESE DAYS 2.0

La sirena rompe la oscuridad. Ristras de días fríos entre lluvia, golpes, gemidos de dolor. La ciudad nunca despierta.

Mañanas de boca pastosa, zumbidos extraños dentro de tu cabeza, cartera vacía y sueños robados. Tardes de puñaladas y miradas perdidas en vagones de metro, con olor a derrota.

Noches de resaca y tabaco. Anocheceres de cerveza caliente, manos frías y un beso lánguido en un portal húmedo.

Sé que no te quedarás esperando el amanecer. Esos fueron otros días. Siempre suena esa canción que no puedes olvidar.






viernes, 30 de enero de 2026

Nak 537

Para cumplir aquel encargo, Nak estuvo tentado de no hacer nada y dejar que sus promesas se pudrieran. Le hacía gracia pensar en el olor nauseabundo de sus obligaciones macerándose bajo el sol bobo del invierno sin fin.

Tras mucho reflexionar, decidió que era mejor realizar el trabajo de manera chapucera; de este modo, sus actos no se verían perjudicados por su desidia.





miércoles, 28 de enero de 2026

Nak 536

Nak sobrevive en una realidad paralela en la que se le eriza la piel cada vez que acaricia su mano, cada ocasión en la que siente el vértigo al asomarse a su voz y se queda del revés al ver la expresión de su cara al otro lado del andén.

Crecer quizá no sea una tortura si se comparten vino y complicidades.

Un sueño en el que sigan queriendo encontrarse en cada línea del papel, en cada línea de la mano, y así mantener la ficción de ser ellos en las pesadillas de otros.




domingo, 25 de enero de 2026

Nak 535

Nak regresó al antiguo piso que compartió con Pik Lichtte. Entre los trastos que había encontrado en la habitación que un día fue suya se hallaba una libreta gastada, en la que se habían garabateado unas líneas. Había también dibujos de ñandúes polacos, fotografías de personas desconocidas, postales con tranvías amarillos y entradas a conciertos.

Esas palabras, ahora apenas intuidas, no le decían nada. Deseaba creer que eran sus aspiraciones de tiempos pasados, pero, como siempre, le costaba descifrar su letra. La ginebra barata siempre había sido una mala excusa para escribir torcido.

Creía adivinar conceptos, directrices, metas y otras palabras que le resultaban ilegibles. Se preguntaba quién podía ser aquel ser que acumulaba esos deseos en trozos de papel, porque él ya no se reconocía en aquellos estúpidos e inútiles propósitos.

Miró por la ventana. La tarde se deshacía entre llovizna triste, las carreras alocadas de las jóvenes persiguiendo a agobiados oficinistas y el gesto mezquino de los Ciudadanos.




domingo, 18 de enero de 2026

TRANSMISION

Aguardas el momento exacto. El instante en que el bajo y la batería se agarran a las tripas. La espera impaciente. Los oídos guarecidos del frío con los auriculares.

Comienzas a moverte buscando el lugar de la emisión. Deseas llegar hasta allí eludiendo los cuerpos sin rostro que tropiezan contra ti. La dirección es correcta. El vaho de tu respiración. Avanzas cada vez más aprisa. Te deslizas en una coreografía extraña y convulsa. El espasmo rítmico, la pulsión urgente.

Eres el receptor explorando la vibración exacta. El caos mueve tus pies hacia el emisor. No hay más información que el movimiento, el sudor, la mirada vacía y el eco de los antiguos mensajes.

No digas la palabra. Sigue hacia adelante. Los labios cerrados. La pista te espera. La melodía surcando el aire cargado de sudor y cerveza. Explorando el espacio donde ya no hay ni antenas ni emisoras. Tú eres la música. Avanza hasta el filo del abismo.