viernes, 30 de enero de 2026

Nak 537

Para cumplir aquel encargo, Nak estuvo tentado de no hacer nada y dejar que sus promesas se pudrieran. Le hacía gracia pensar en el olor nauseabundo de sus obligaciones macerándose bajo el sol bobo del invierno sin fin.

Tras mucho reflexionar, decidió que era mejor realizar el trabajo de manera chapucera; de este modo, sus actos no se verían perjudicados por su desidia.





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