Conversaciones, parloteos inanes y la sensación de estar tan
lejos que ya no se logrará regresar. Duele tanto que la cabeza parece reventar.
Aparece el sol asesino, el viento que agita las pieles de las serpientes y
nubes extrañas que se arrastran por cielos imposibles.
Duele tanto como el silencio y el desapego, como la presencia ausente y las
risas hipócritas.
Parece estallar, pero sólo es el sol arrancando el dolor a tiras mientras el
atardecer se desparrama sobre las terrazas de una ciudad aparentemente vacía.
miércoles, 21 de junio de 2017
Pain 3.0
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