El sueño recurrente acecha entre los pliegues de los párpados.
Nak intenta eludir a Morfeo escondiéndose detrás de palabreríahueca y vasos de ginebra caliente como el coño de las jóvenes lascivas quedesean atrapar a los Ciudadanos entre sus piernas.
Las pesadillas hacen cola detrás del sueño recurrente.
Nak cierra los ojos,ha vuelto a perder y se deja torturar mientras las estrellas negras muerden las arrugas de su frente.
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