Miéntete. Escóndete entre los libros y tus gafas. Rebuscas en el bolsillo: monedas sueltas para la gramola. Viejo bar con serrín en el suelo. Tal vez una playa, tal vez la lluvia; tal vez besos con sabor a cerveza.
Miéntete. Cuéntate otra vez esa historia. Lámete las heridas. Acuérdate de la arena húmeda porque nadie recordará ese día. La mirada de acero, una cazadora azul y el frío del aguacero. Ni una palabra-
Autobuses antediluvianos y pensiones de media muerte. Ciudades húmedas Objeto inútiles y respuestas que cortan como el cristal.
La lejana barra del bar. Risas que duelen. La indiferencia, el desprecio. Se acaban las monedas. Se termina la farsa. Sin palabras. Afuera el sonido de las atracciones de la feria, el olor del algodón de azúcar. Derrota. Gafas empañadas. Piérdete en tus libretas con signos indescifrables y dibujos raros. Vuélvete a mentir, ya que más da. Vive esa mentira mientras arrastras los pies al son de la gramola.
No hay comentarios:
Publicar un comentario