Despedidas en sórdida hipocresía y promesas válidas solamente en el territorio de las insidias.
El Océano se intuye en los olores y las miradas, se deconstruye un atardecer hipnótico. Ciudadanos y metronautas bebiendo sus propias mentiras.
Esperando lo anunciado por todos los signos ,la noche le sorprendió arrancando pesadillas de su almohada.

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