Cruzando el puente a toda velocidad . Ventanas bajadas. La brisa nocturna. Ruido lejano del motor. Carmín rojo. Todos con camisas blancas. Manos al volante. Un canturreo suave. Comiéndose la carretera. ¿Acaso no quieres jugar?
La espera. Los gestos. El suave suspiro en cada beso. Torpeza del eterno debutante. Noches sin neones, solo el reflejo de los faros resbalando por la cuneta. Cereza y nieve. Flecha rasgando la noche. Blanco y azabache. ¿Acaso no fuiste joven alguna vez?
Lejos, cerca. Signos que no se descifran. Quizás el miedo, quizás. La lluvia golpea el parabrisa. No llega nunca la última curva. Bébete esa noche. No hay lugar donde esconderse Asómate a lo prohibido. Prueba el sabor. Más deprisa.
El reflejo de las luces del salpicadero, Suspiro que rompería el alma si la tuvieses. El sabor de a picota y suspiro. Tan suave tan irreal. Deprisa. Aprovechando los minutos que no tiene el reloj. Devorando placer y asfalto. Un guiño ¿Acaso no fuiste feliz alguna vez?
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