Celebración. Ríos de vino barato y vodka de dudosa procedencia. Ciudadanos vomitando azul sobre la moqueta. Música que hacía sangrar los oídos. Jóvenes, de expresión bovina, comiendo flácidas pollas mientras acarician, mecánicamente, sus sexos secos. Nak creyó ver a Molibdeno bebiendo bourbon que resbalaba por los pezones de una mujer de largas piernas. En aquella fiesta había alguien que traficaba con sueños húmedos y pesadillas pegajosas
Terminó ,absorto frente al espejo del baño, preguntándose si no habría sido excesivo apostar todo en el envite para una victoria tan vulgar.
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