sábado, 17 de enero de 2026

DIGITAL

 Caminas sin rumbo. Te rodea la niebla. Intentas ir más deprisa. Un peso en tu interior. Las calles, sus baches; la mirada perdida al frente. Botas que  chapotean en los charcos.

Lo notas en la boca, lo sientes en la respiración. Está ahí, agazapado en tu interior. Miras por encima del hombro esperando ver, por fin, su rostro.

Deambulas por calles sucias y desconocidas. El viento del norte hiela la cara. Tus pasos son cada vez más rápidos: una marcha mecánica para dejarles atrás. Un deseo bajo el soportal; solo un espejismo.

Vagabundeas hasta que la noche te envuelve. La ciudad no significa nada. Te disuelves en la llovizna.


                     




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