Contar la munición. Miedo en la garganta. Lluvia eterna en sus ojos. Balance de bajas. No siempre el final es abrupto; el comienzo es rápido. No hay tiempo para pensar. Irreflexivo. Quitar el seguro. Hacia adelante, con estúpida resolución, acercándose al final de manera sincopada.
Una mano sostiene las llaves de un vehículo. Calles húmedas. El aliento se condensa. El final se acerca; nunca estuvo lejos. Se escuchan disparos. Revisar de nuevo la munición. Ojos inexpresivos. No debe quedar nadie. Vaciar el cargador. No hay nadie. Solo el silencio, la lluvia y el horror ante el espejo.
Contar la munición. Miedo en la garganta. Lluvia eterna en sus ojos. Hacer balance de las bajas. No siempre el final es abrupto; el comienzo es rápido. No hay tiempo para pensar. Irreflexivo. Quitar el seguro. Hacia adelante, con estúpida resolución, acercándose al final de manera sincopada. Una mano sostiene las llaves de un vehículo. Calles húmedas. El aliento se condensa. El final se acerca; nunca estuvo lejos. Se escuchan disparos. Revisar de nuevo la munición. Los ojos sin expresión. No debe quedar nadie. Vaciar el cargador. No hay nadie: solo el silencio, la lluvia y el horror ante el espejo.
Contar la munición. Miedo en la garganta. Lluvia eterna en sus ojos. Hacer balance de las bajas. No siempre el final es abrupto; el comienzo es rápido. No hay tiempo para pensar. Irreflexivo. Quitar el seguro. Hacia adelante, con estúpida resolución, acercándose al final de manera sincopada. Una mano sostiene las llaves de un vehículo. Calles húmedas. El aliento se condensa. El final se acerca; nunca estuvo lejos. Se escuchan disparos. Revisar de nuevo la munición. Los ojos sin expresión. No debe quedar nadie. Vaciar el cargador. No hay nadie: solo el silencio, la lluvia y el horror ante el espejo.
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